Literario. Acontecimiento editorial en la literatura española, Intemperie ha tenido una acogida excepcional entre la crítica, suceso no muy habitual en nuestro país. Bienvenidos los festejos alrededor del libro, que de otros temas sobran e incluso aburren. La vocación de escritor se manifiesta a lo largo de todo el libro, busca en cada línea la frase afortunada, el verbo oportuno, el adjetivo contundente. Lo consigue en muchas ocasiones pero esa obsesión sea quizá su mayor defecto.
Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban. Un muchacho huye de su casa y caminaba hacia el norte en medio de la noche tratando de evitar los senderos. Por el camino encuentra a un viejo y se convierte en su compañero de aventuras. Viaje, donde los guiños literarios son frecuentes, cuando se hizo de noche, el viejo desolló la rata, la abrió con una cruceta de palos y encendió una pequeña lumbre. Pero hay más; al hablar de un pueblo escribe: Luego llegó la sequía y las llanuras languidecieron hasta morir. Dejó de
crecer el grano y la compañía de ferrocarriles desguazó los vagones o
los dejó varados. Homenaje a los grandes escritores en castellano. Y la tradición macabra española también se asoma: Tenía las manos incompletas y sus piernas estaban amputadas justo por
debajo de las rodillas. Unas correas de cuero ennegrecido unían sus
muslos a una tabla de madera con cuatro cojinetes grasientos por ruedas. Y la obsesión por la comida en tantos siglos de necesidad y miserias, y desde ese momento ya no hubo para él nada más que la visión de los
chorizos perlados de aceite y el jamón goteando grasa como un alambique
porcino.
Descubriremos la historia de estos dos personajes y la cruda tierra que los asienta, ni tan siquiera podemos anotar que los aloja. Indispensable.

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